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Una planta multifacética y embaucadora.

mayo2  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ojalá nosotros nos pudiéramos mimetizar con el ambiente en el instante en que vemos que se acerca una persona indeseable. Hay animales que sí se mimetizan, como el camaleón, algunos peces o insectos, entre otros. Ya entrados en calor, en el terreno del mimetismo, las plantas levantan las ramas (porque no pueden levantar las manos) y dicen “¡Hey! ¡Nosotros también nos mimetizamos!”.

Pocos son los casos de mimetismo que se conocen en plantas. Por ejemplo, hay algunas especies del género Viscum que viven en Australia y que usan esta estrategia al copiar a otras especies. Pero para el bejuco sudamericano, esto es diferente.

Esta enredadera nativa de Chile y Argentina es la primera planta observada que transforma sus hojas para copiar una gran variedad de hospederos... al mismo tiempo.

El fenómeno recibe el nombre de polimorfismo mimético, porque toman muchas formas. Ha sido observado en mariposas, pero nunca antes en plantas.

Cuando la enredadera sube por las ramas de los árboles, sus hojas versátiles pueden cambiar de tamaño, forma, color, orientación, e incluso los patrones de sus venas para igualar el follaje circundante. Si la enredadera cruza a un segundo árbol, cambia, incluso si las hojas del nuevo hospedero son diez veces más grandes y con una forma contrastantemente diferente. No se tiene claro cómo es que la especie de esta enredadera discierne la identidad de árboles individuales para tomar su forma. De acuerdo con los investigadores que la describieron, es probable que las embaucadoras identifiquen aromas ocultos o químicos secretados por los árboles hospederos para activar genes que mandan señales entre la enredadera fraudulenta y el hospedero. También mencionan que el engaño sirve como defensa contra los herbívoros.

Bibliografía:

Nota fuente en Science |Artículo original en Cell Nota en el Blog de  Historias Cienciacionales

 

El exoplaneta más parecido a la Tierra hasta ahora.

 

 

 

 

 

 

 

A 500 años luz de la Tierra, brilla la estrella Kepler 186, una enana roja de la mitad de la masa del Sol. Para nosotros, ésta sería una más de las millones de enanas rojas de la Vía Láctea si no fuera porque alrededor de ella orbita el planeta más similar a la Tierra descubierto hasta ahora.

El planeta Kepler-186f es el quinto planeta de su sistema solar. Orbita su estrella más o menos a la distancia que hay de Mercurio al Sol, pero puesto que su estrella es menos brillante, no sufre de la temperatura extrema del primer planeta de nuestro sistema solar. Esto sitúa a Kepler-186f en lo que se conoce como la "zona habitable", en la cual podría existir agua líquida, lo cual, como es bien sabido, es un requisito esencial para la existencia de vida.

Además de parecerse a la Tierra en que orbita en la zona habitable de su sistema solar, Kepler-186f tiene casi el mismo tamaño de la Tierra (es sólo 10% más grande). Los astrónomos del Instituto SETI que lo descubrieron, liderados por Elisa Quintana, reconocen que aún es imposible saber su composición. Si fuera rocoso, como nuestro planeta, habría más probabilidades de que albergara vida. Hasta ahora, los astrónomos sólo pueden decir que muy probablemente lo sea, pues los modelos actuales de formación de planetas predicen esa composición.

Conocer la composición del planeta permitiría saber su masa y, por tanto, su gravedad. Con la gravedad adecuada, Kepler-186f podría tener una atmósfera y eso aumentaría las probabilidades de que fuera habitable. Pero hasta no tener esos datos, los astrónomos se mantienen cautos. “Se puede pensar en Kepler-186f como un primo de la Tierra, más que como un gemelo de la Tierra,” comenta Thomas Barclay, uno de los autores del trabajo publicado el viernes pasado en Science, en el comunicado de la NASA; “tiene muchas propiedades que se asemejan a las de la Tierra.”

Bibliografía:

Comunicado de la NASA| Nota de Historias Cienciacionales

Hembras con órganos sexuales masculinos y viceversa.

Si es usted de los que se sonroja cuando lee, dice o escucha la palabra "pene", de una vez le advertimos que no nos hacemos responsables por lo que le pueda pasar cuando lea lo siguiente: hembras con pene. Si lo anterior no lo detuvo, prepárese para lo que viene. En una ocasión, las personas que describieron a estas hembras brasileñas tuvieron la oportunidad de verlas copulando sobre un macho. Ya se imaginará la escena. La hembra estaba tan fuertemente asida a él, que cuando estas personas intentaron separarlos, arrancaron el abdomen del macho. Y el pene, intacto. ¿Todavía aguanta más?

29abril

La cópula no es un rapidín. La hembra monta al macho por unas cuarenta horas... incluso hasta setenta. Durante este tiempo, ella mantiene su pene dentro del macho, en una estructura similar a una vagina humana. Es así que el macho transfiere a la hembra una gran cantidad de material nutritivo.

De acuerdo con las personas que los describieron, la cueva en la que habitan es escasa en recursos. Así, el material transferido facilita a la hembra mantener al producto de la reproducción.

Las personas que descubrieron a dichas hembras sugieren que el que ellas compitieran por los nutrientes eyaculados, es lo que llevó a esta selección sexual contraria.

Y si todo este tiempo usted pensó que nos referíamos a brasileñas humanas, no es así. Hablamos de un animal recién descrito de tres milímetros de largo, parecido a una mosca y del género Neotrogla.

Por cierto, este fenómeno no se ha visto en ningún otro animal hasta ahora.

Bibliografía:

Nota fuente en Science |Artículo original en CellNota de Historias Cienciacionales

Leer no es una pérdida de tiempo .

leerTienes examen de “Cien años de soledad” el próximo lunes y no has llegado ni a la parte donde el hielo quema a Aureliano Buendía. Estás tan desesperado, que piensas probar uno de esos programas que prometen leer miles de palabras por minuto sin comprometer la comprensión del texto. ¿Qué tal mejor no? Los programas diseñados para terminar libros larguísimos en unas cuantas horas están basados en la idea de que el movimiento de nuestros ojos cuando leemos –llamados movimientos sacádicos- son una pérdida de tiempo. De acuerdo con las personas que los han creado, es más eficiente evitar estos movimientos para leer el texto rápidamente.

La controversia de estos métodos no se ha hecho esperar. Desde la década de los 80’s, estos acercamientos a la lectura han mostrado problemas en la comprensión de los textos, aunque no se tenía clara la razón.

Una posible explicación es que, de vez en cuando, debemos regresar nuestros ojos y volver a leer el texto para entender bien. Este argumento fue propuesto por un grupo de investigadores que le presentaron una serie de oraciones que no tenían signos de puntuación a cuarenta estudiantes universitarios. Mientras los jóvenes leyeron las oraciones, una cámara grabó el movimiento de sus ojos. Una vez que habían leído una palabra, era cambiada por “xxx” para que los participantes no las pudieran volver a leer.

Los resultados de este trabajo mostraron que la comprensión cayó un 25% cuando se bloquearon las palabras ya leídas, comparadas con las pruebas donde no se habían tachado. Algo interesante es que la caída en la comprensión cayó también incluso cuando los estudiantes tuvieron la oportunidad de releer las palabras, pero no lo hicieron.

Este trabajo muestra que leer varias veces lo que nuestros ojos barren en un texto es importante para la comprensión. También es un argumento para sostener que leer no es una pérdida de tiempo, y que éste es esencial para comprender. Así que mejor ponte a leer “Cien años de soledad” y nos cuentas qué te pareció. ¡Éxito en el examen!

Bibliografía:

Artículo original |  Nota Fuente en Science | Nota original en el Blog de Historias Cienciacionales | Imagen 

Una nueva receta cósmica

 

Continuando con las ideas del post “Por qué Planck aún no termina de sorprender…”,  hagamos un breve resumen de la nueva apariencia de nuestro Universo que la Misión Planck nos proporcionó hace ya más de un año:

  1. El Universo tiene una edad de 13.82 mil millones de años.
  2. El Universo se está expandiendo un poco más lentamente que lo que se esperaba.
  3. El Universo contiene 4.9 % de materia ordinaria, 26.8 % de materia oscura y 68.3 % de energía oscura.
  4. El Universo es asimétrico: sólo un poco, sólo un indicio, pero que tiene profundas implicaciones.

¿Qué significa todo esto?  Demos un vistazo a estos resultados.

 

Tan viejito como lleno de misterio. 

 

La edad del Universo es mayor de lo que esperábamos. Hace algunos unos años, la sonda de Anisotropía de Microondas Wilkinson (WMAP, por sus siglas en inglés) miró el Universo tanto como el satélite Planck lo ha hecho recientemente, y por el momento tiene la mejor determinación de la edad cósmica: 13.73 ± 0.12 mil millones de años.

La misión Planck descubrió que el Universo es casi 100 millones de años más antiguo: 13.82 mil millones de años, lo cual es consistente con la estimación reportada por la sonda WMAP, pero las mediciones del satélite Planck se consideran más refinadas. Esta nueva cantidad se convertirá en el nuevo punto de referencia para los astrónomos.

 

 El Universo se expande un poco más lento de lo que esperábamos.

 

El Universo está en expansión, y ha estado comportándose así desde el momento en que nació. Podemos medir la velocidad de la expansión de diversas maneras, por ejemplo, mirando distantes explosiones de estrellas. Podemos medir la rapidez con que se están alejando de nosotros junto con la expansión del espacio al ver lo mucho que su luz está desplazada hacia el rojo. Cuanto más lejos vaya, más rápido será la expansión del Universo, y lo que el satélite Planck encontró es que el Universo está creciendo a una velocidad de 67.1 kilómetros por segundo por megaparsec. Un megaparsec es una unidad de distancia equivalente a 3.26 millones de años luz (lo cual es conveniente para los astrónomos). Eso significa que si nos fijamos en una galaxia un megaparsec lejos (distancia equivalente a unos 3,26 millones de años luz), ésta parece estar alejándose de nosotros a 67.3 kilómetros/segundo. Una galaxia a dos megaparsecs de distancia retrocedería a dos veces esa velocidad, 134.6 kilómetros/segundo, y así sucesivamente. Esto se conoce como el Parámetro de Hubble. Varios métodos han sido utilizados para medirlo durante el siglo pasado, y algunos de los mejores mostraron un resultado de 74.2 kilómetros/segundo/megaparsec. La medición del satélite Planck es aún más pequeña, por lo que el Universo parece estar expandiéndose un poco más lento de lo que pensábamos, y su edad es un poco mayor de la que se había considerado.

Parte de la razón por la cual la cantidad que da el satélite Planck es menor es porque se está mirando la luz proveniente del origen del Universo, y que viene de muy lejos, por lo que hay que extrapolar hacia el presente para ver lo rápido que está creciendo. Otras mediciones utilizan la luz de objetos que están más cerca, y los científicos extrapolan hacia atrás en el tiempo.

Puesto que los dos números son distintos, esto puede significar que el Parámetro de Hubble cambia con el tiempo. Este parámetro es muy difícil de medir, y seguro que los astrónomos estarán discutiendo sobre él durante los siguientes años. Más información sobre estos detalles los pueden encontrar en el artículo titulado “A través de la oscuridad del Universo”.

 

Un pastel con diferentes proporciones

 

Puede que los nuevos números que el satélite Planck ha revelado le den un nuevo sabor a la estructura del Universo. La cantidad de las fluctuaciones en la luz de los inicios del Universo, así como la forma en que se distribuyen se pueden utilizar para averiguar de lo que está constituido. La nueva receta es:

  1. 4.9  % de materia ordinaria,
  2. 26.8 % de materia oscura,
  3. y 68.3 % de energía oscura.

 

Figura 1. Relación porcentual de los componentes materiales del Universo. En misiones anteriores a Planck (Izquierda). Actual porcentaje material dado por la misión Planck (Derecha). [Modificado de la fuente original].

 

 

La materia ordinaria es lo que llamamos protones, neutrones, electrones, básicamente todo lo que ves cuando miras a tu alrededor. Estrellas, automóviles, libros. Todo esto está hechos de materia ordinaria. Tú también.

La materia oscura es una sustancia invisible, pero tenemos evidencia que sugiere su existencia. Vemos sus efectos a través de su gravedad, que altera profundamente cómo las galaxias rotan y cómo se comportan los cúmulos de galaxias. Y haciendo las cuentas, hay 21.9 % más de ésta materia de lo que hay materia ordinaria. ¡Nuestro Universo realmente prefiere su lado oscuro!

Los indicios de existencia de la energía oscura empezaron en 1998, cuando se descubrió que la expansión del Universo se está acelerando. Esta energía es muy misteriosa, pero actúa como una presión, aumentando la velocidad de expansión del Universo. Lo poco que sabemos de esta exótica materia es que es un componente con grandes proporciones en la receta cósmica.

Las mejores estimaciones para estos números antes de la misión Planck fueron un poco diferentes: 4.6, 24 y 71.4 %, respectivamente. ¿Qué es lo que aprendemos con la misión Planck? Que hay menos energía oscura de lo que pensábamos, por lo que el Universo está formado por un poco menos de esas cosas raras, si eso hace sentir mejor al lector. ¡Pero todavía hay mucho de eso! Lo que alegra a gran parte de la comunidad de cosmólogos, ya que estas nuevas cifras apoyan el paradigma inflacionario, la hipótesis según la cual el universo habría experimentado una expansión de proporciones descomunales durante la primera fracción de segundo tras la gran explosión.

La buena noticia es que teniendo cantidades refinadas de todos estos medios, los astrónomos pueden ajustar aún más sus modelos, llevándonos así a un más claro entendimiento de los fenómenos astronómicos. Diferentes modelos de cómo el Universo se comporta predicen diferentes proporciones de estos ingredientes, así que conseguir que ellos estén centrados con más detalle nos permite ver qué modelos funcionan mejor. ¡Estamos aprendiendo!

 

 

Porque en la asimetría radica la belleza

 

Cuando decimos que el Universo presenta una asimetría en las temperaturas en los hemisferios opuestos del cielo, nos referimos a la falta de su distribución de manera homogénea. La misión Planck reporta nuevos datos, contrarios a las predicciones del modelo estándar cosmológico de que el Universo debería ser semejante en cualquier dirección que mirásemos. De todos los resultados mencionados hasta ahora, éste puede ser el más provocador. Esperamos que el Universo sea uniforme a gran escala. Esas fluctuaciones iniciales deben ser al azar, así que cuando usted mire alrededor de esa luz antigua, el patrón debe ser bastante aleatorio. ¡Y lo es! La distribución de las fluctuaciones es bastante aleatoria. A simple vista estas fluctuaciones pueden comportarse de esa manera, pero nuestros cerebros son desastrosos al pensar en la aleatoriedad real, por lo que tenemos que imponer orden en él. Tenemos que usar computadoras, matemáticas y estadísticas para medir la distribución y probar la aleatoriedad real, y una vez hecho esto el Universo pasa la prueba.

Un modelo cosmológico estándar simple del Universo dice que esto no debería suceder. ¡El Universo es asimétrico a gran escala! ¿Qué puede significar esto? En este momento, no sabemos, y hay muchas más ideas de por qué esto podría pasar que datos con los que podemos probarlas. Esto podría significar que la energía oscura cambia con el tiempo, por ejemplo. Otra idea, y una que es muy emocionante, es que estamos viendo un patrón impreso en el Universo desde antes del Big Bang. Lo que suena loco, pero no es completamente ilógico. Puede que esté sucediendo algo en escalas que no podemos ver.

 

 

Acerca del autor:

Celia Escamilla Rivera es Doctora Europeus por la Universidad del País Vasco y la Universidad de Oxford. Actualmente investigadora visitante en la Universidad de Nottingham, Reino Unido. Su investigación se centra en la interacción entre la cosmología teórica y observacional.

Encontrar T. rex en México empezando por los dientes

  11abril

Cerca de la Sierra San José, en el estado de Sonora, México, la tierra de colores pardos y algunos escasos matorrales pueblan el paisaje. Hay más polvo y roca que vegetación. A los ojos de un turista, no hay mucho que ver. A los ojos de un paleontólogo, se trata de una mina de oro. Siempre que las entrañas de la Tierra se asomen a la superficie, el lugar atraerá los picos, las brochas y los sombreros características de los científicos que estudian la vida antigua. Por ello es que Carlos González León, investigador el Instituto de Geología de la Universidad Nacional Autónoma de México, pasa tanto tiempo en estas rocas sonorenses. Y de vez en cuando, entre las pequeñas satisfacciones diarias de su vida se cuela una satisfacción mayúscula, digamos, una tan grande como de unos 12 metros de largo, unas 7 toneladas de peso, con dientes terribles en una boca hórrida y brazos demasiado pequeños: la satisfacción de descubrir restos de un Tyrannosaurus rex.

Seis dientes bastaron para emocionar a Carlos y a sus colegas, entre ellos, a Claudia Serrano Brañas, también del Instituto de Geología de la misma universidad. Ella lideró el análisis de los dientes que llevó a la conclusión de que Tyrannosaurus rex también pisó tierras mexicanas. “Estamos realmente emocionados con este descubrimiento, ya que por primera vez para México podemos decir con certeza que el dinosaurio más famoso de todos los tiempos habitó nuestro país”, comenta Claudia en entrevista exclusiva con Historias Cienciacionales.

No fue un análisis sencillo. Los tiranosáuridos, el grupo de especies al cual pertenece T. rex, es muy amplio y sus dientes son muy parecidos entre especies… carnívoros, al fin y al cabo. Se sospechaba que algunos dientes encontrados en otras partes del norte de México podían ser del rey, pero era difícil asegurarlo. “Resultaba casi imposible distinguir entre los diferentes géneros”, explica Claudia. “Sin embargo, a través de datos cuantitativos y la aplicación de una serie de análisis estadísticos es que pudimos identificar a nuestros ejemplares como dientes de Tyrannosaurus.”

Fuera del orgullo patriotero, que evidentemente le importaba un licopodio al T. rex, este descubrimiento es relevante porque amplía la zona conocida donde vivía este famoso animal, cuyos fósiles se han encontrado en muchos lugares de Norteamérica, pero nunca tan al sur. “Hasta antes de la publicación de éste artículo, se pensaba que el género Tyrannosaurus sólo se había distribuido en Canadá y Estados Unidos”. 

Seis dientes bastaron para emocionar a estos paleontólogos, pero ¿esos dientes les dan esperanzas de encontrar más restos, quizá fragmentos de hueso o incluso esqueletos más completos? “Sin duda alguna. Yo considero que sólo es cuestión de tiempo para que encontremos esqueletos de Tyrannosaurus; simplemente se necesita un poco de paciencia y una gran perseverancia”, concluye Claudia. Todos los dinoaficionados tendremos los ojos bien abiertos.

 

Bibliografía y enlaces de interés:

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Artículo original de Claudia Serrano, Carlos González y sus colegas.

 

*Un poco de información sobre dinosaurios en México.

*Nota de Historias Cienciacionales

La deshonra de Haruko: fraudes en la ciencia

  12abril

En la imagen, tres personas agachan la cabeza, apenadas. Todas trabajan en RIKEN, uno de los órganos públicos de investigación científica más respetados en Japón: Maki Kawai y Minoru Yonekura, ambos directores ejecutivos, cubren los costados de Ryoji Noyori, presidente de la institución nipona y ganador del premio Nobel de Química en 2001. Antes de dar por terminada una rueda de prensa que convocó en Tokio para distintos medios nacionales e internacionales, el trío se inclina durante siete segundos y calla. El incómodo silencio en la sala se rompe con los primeros murmullos y disparos de cámara. “Perdón”, dicen sus cuerpos.

Al sur del país, construido sobre una isla artificial cerca de la ciudad de Kobe, se erige el Centro de Biología del Desarrollo de RIKEN. En uno de sus pisos, destaca una oficina con paredes rosas que está adornada con figuras y calcomanías de anime. Lleva semanas desierta. Pertenece a la jefa del laboratorio de reprogramación celular, quien ha desaparecido de la atención pública. Su nombre es Haruko Obokata, tiene 30 años, y hace no mucho se pensaba que sería la primer mujer científica japonesa en ganar un Nobel.

El 30 de enero de 2014, la revista británica Nature metió entre sus páginas dos artículos que describían una técnica innovadora para hacer que células adultas de ratón –en este caso, glóbulos blancos y células de cerebro, piel, músculo y otros tejidos– recuperaran una función que, hasta donde se conoce, sólo poseen las células madre embrionarias: la pluripotencia, es decir, la capacidad de especializarse en casi cualquier linaje celular. Lo interesante de la metodología es que no se vale de manipulación genética o transferencia de núcleos, dos técnicas ampliamente utilizadas en la reprogramación celular. En cambio, propone estimular a las células con estrés (como tratamientos con ácido, toxinas bacterianas o daño físico) para reformatear su cableado molecular.

La idea fue tan original y los resultados tan importantes que las entrevistas no se hicieron esperar para la bióloga Haruko Obokata, autora principal de ambos artículos. “Estoy realmente sorprendida de que las células puedan responder de esta manera a su ambiente”, habría de confesar a James Gallagher, reportero de la BBC. “Es emocionante pensar en las posibilidades que nos ofrecen estos descubrimientos, no sólo en medicina regenerativa, sino también en cáncer”. Y es que el procedimiento es tan simple, rápido y barato que, de aplicarse en humanos, podría iniciar una revolución en la manera que curamos enfermedades… si tan sólo fuera cierto.

En los meses siguientes, distintos grupos de investigación se dedicaron a reproducir la metodología que Obokata y sus colegas habían publicado, pero sin éxito alguno. La sospecha y el escepticismo comenzaron a burbujear en blogs y redes sociales, donde muchos alegan la falsificación de resultados y plagio de otros estudios. Pronto, la temprana carrera de Haruko, conocida por haber sido una estudiante competitiva y persistente, tomó un rumbo incierto.

La presión fue tal que RIKEN juntó una comisión y comenzó su propia indagación sobre el asunto. Al día de  jueves 3 de abril, Haruko Obokata ha sido encontrada culpable de fraude científico por su institución madre y sus compañeros. Teruhiko Wakayama, coautor del trabajo y en cuyo laboratorio realizó experimentos la joven científica, ya sugirió retractar el artículo. “No hay credibilidad alguna cuando existen errores tan cruciales”, escribió en un correo al Wall Street Journal. “Y tampoco hay valor en la técnica si no puede ser reproducida”.

Hay quienes no han sido tan duros. Carolyn Johnson, periodista de The Boston Globe, escribió un artículo sobre el caso. “Lo que puede ser fácil de olvidar cuando un nuevo descubrimiento altera el conocimiento convencional es que es cuidadosamente criticado”, dice. “Este proceso es apropiado y forma parte de cómo funciona la ciencia, pero la mayoría de las veces se oculta del ojo público”. Por otro lado, no es raro que un experimento falle numerosas veces; Haruko investigó durante cinco años antes de publicar sus resultados.

Ryoji Noyori, presidente de RIKEN, levanta la cabeza y termina su reverencia. El destello de las cámaras vuelve a iluminar la sala de prensa. Ryoji mira al frente y pronuncia las últimas palabras de su discurso. “Las acciones y el manejo inapropiado de datos nos llevan a la conclusión de que Haruko Obakata no sólo carece del sentido de ética, sino también de la humildad e integridad como investigadora. Sus artículos no han hecho más que dañar la confianza pública en la comunidad científica, y por ello castigaremos rigurosamente a los responsables”.

 

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Bibliografía y enlaces de interés:

*Los dos artículos científicos de Haruko Obokata todavía son de libre acceso. Acá uno y el otro.

*Las críticas a la investigación de Obokata son vastas. Paul Knoeplfer, investigador especializado en células madre, ha recopilado en su blog algunos intentos de replicar el trabajo.

* La misma revista Nature ya sacó un comunicado sobre el posible fraude.

Nota de Historias Cienciacionales

Por qué Planck aún no termina de sorprender...

 

Hace tres semanas escuchamos el anuncio de lo que muchos ya han denominado “el descubrimiento del siglo”: se ha detectado la primera evidencia de ondas gravitacionales. Científicos del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian anunciaron los resultados de su experimento denominado BICEP2 ubicado en el Polo Sur. Este descubrimiento abre un nuevo campo de juegos donde la comunidad científica podrá empezar a poner a prueba sus teorías. Pero claro, este es el resultado de un solo experimento, y como buenos científicos debemos ponerlo a prueba. Existe al menos media docena de experimentos que continúan buscando esas extrañas señales, como por ejemplo: el Telescopio del Polo Sur  (SPTPol, por sus siglas en inglés); el Telescopio Cosmológico en Atacama (ACTPol) en Chile y el POLARBEAR también ubicado en el desierto de Atacama. Los datos de dichos experimentos concretarán o refutarán este hallazgo. Sin embargo, todos estos instrumentos están situados en los polos o en montañas desérticas donde podemos aislarnos de la contaminación lumínica de las grandes ciudades. Pero hay un lugar aún mejor para realizar las observaciones astronómicas: el espacio. Es por ello, sin lugar a dudas que las miradas de los científicos están puestas en la misión que precisamente hace un año cambió la manera de ver nuestro Universo: la misión Planck .

 

En la frontera de nuevos fenómenos cosmológicos

 

Si fabricar un Universo fuera como hacer un pastel, los datos del satélite Planck cambiaron la receta. Según los datos de la Agencia Espacial Europea  (ESA, por sus siglas en inglés), nuestro universo requiere una pizca más de materia ordinaria de lo que pensábamos y algo menos de los ingredientes misteriosos de los cuales apenas conocemos nada. Estos nuevos resultados mantuvieron emocionado al mundo científico y a la vanguardia de ideas que describirán con mayor precisión el Universo que habitamos.

¿De qué trata esta nueva era del conocimiento cosmológico? Permítame guiarle por un breve recorrido en la noticia que tiene a los cosmólogos con los ojos en el cielo.

Es bien conocido que nuestros ojos en el enorme y oscuro Universo en el que vivimos son los satélites artificiales. Con estos instrumentos somos capaces de visualizar y captar los más intrigantes datos astronómicos que nos dan indicio de lo que se encuentra a nuestro alrededor y más allá de lo que nuestra imaginación comprende. Mientras más refinados, hablando en el sentido tecnológico, sean estos aparatos, más posibilidades tenemos de conocer los fenómenos que ocurrieron, ocurren y podrían ocurrir en nuestro Universo. Es así como Planck, una misión de la Agencia Espacial Europea, ha surgido como uno de los satélites que han aportado en años recientes resultados astronómicos que alimentan nuevas perspectivas acerca de lo que podría estar compuesto el Universo, su forma, su edad y el futuro que le depara.

Figura 2. Cronología histórica de las misiones científicas dedicadas al estudio del Universo y sus secretos. 1965: Arno Penzias y Robert Wilson descubren la radiación cósmica de fondo con el uso de su altamente sensitiva radio antena. 1992: Se construye el primer satélite destinado a estudiar la cosmología, conocido también como Explorer 66. 2003: Nombrado en honor a uno de los pioneros en cosmología, David T. Wilkinson, la misión WMAP fue diseñada para comprobar las teorías sobre el origen y evolución del Universo. 2013: Conocida anteriormente como Planck Surveyor, esta misión europea fue lanzada en el año 2009 reportando al año siguiente su primera imagen y en marzo de 2013 divulgando los resultados más refinados hasta la fecha. [Diseño por la autora].

 

 

El satélite Planck, desde su lanzamiento en 2009, exploró todo el cielo, observando las frecuencias de radio y microondas del Universo. Parte de esta luz proviene de estrellas, otra de grumos de polvo frío, unas más de las estrellas en explosión o de galaxias distantes. Pero existe una parte de ella que viene desde más lejos...mucho más lejos, miles de millones de años luz, de hecho, todo el camino desde el borde del universo observable.

Esa luz fue emitida por primera vez cuando el Universo era muy joven, de unos 380 000 años. Fue cegadoramente brillante, pero en sus eones de duración de viaje se ha atenuado y enrojecido. Luchando desde entonces contra la expansión del Universo, la longitud de onda de esta luz se ha extendido a regiones de menor energía (más rojas) por lo que llega a nosotros en forma de microondas. El satélite Planck logró captar esta luz (conocida formalmente como radiación de fondo de microondas) por alrededor de 15 meses, con instrumentos mucho más sensibles que los antes conocidos.

La luz de los inicios del Universo no se muestra tan suave. Imagine que se pone en el camino contrario a la trayectoria de la luz hasta que vea manchas ligeramente brillantes y ligeramente más tenues. Estos corresponden a los cambios de temperatura del Universo en una escala de 1 parte en 100 000. Eso es increíblemente pequeño, pero tiene profundas implicaciones. Se cree que esas fluctuaciones se imprimieron en el Universo cuando tenía una billonésima de una billonésima de segundo de edad, y que creció cuando el Universo se expandió. Ahí mismo se encontraban las semillas de las galaxias y cúmulos de galaxias que vemos actualmente.

Lo que comenzó como fluctuaciones cuánticas cuando el Universo observable era más pequeño que un protón, se han convertido en las mayores estructuras en el cosmos con cientos de millones de años luz de diámetro. Deténgase el lector un momento y deje que se deposite esta idea en su cerebro...resulta impactante el visualizar dicho escenario ¿verdad?

Y resulta que esas fluctuaciones son la clave para las observaciones del satélite Planck. Al observar esos pequeños cambios en la temperatura podemos averiguar mucho sobre el Universo. Los científicos pasaron años buscando y analizando los datos del satélite Planck. Y lo que encontraron confirmó algo que sabíamos es bastante sorprendente, generando el 21 de marzo de 2013 la publicación de 29 artículos de investigación. Hagamos un breve resumen de los resultados:

  1. El Universo tiene una edad de 13.82 mil millones de años.
  2. El Universo se está expandiendo un poco más lentamente que lo que se esperaba.
  3. El Universo contiene 4.9 % de materia ordinaria, 26.8 % de materia oscura y 68.3 % de energía oscura.
  4. El Universo es asimétrico: sólo un poco, sólo un indicio, pero que tiene profundas implicaciones.

 

¿Qué significa todo esto? ¿Qué implicaciones tendrían estos cambios en nuestro vecindario cósmico? Todo esto y algo más en la siguiente entrega: “Una nueva receta cósmica”.

 

 

¡Porque aún hay mucho que probar!

 

La comunidad científica está encantada con estos resultados, y como buenos científicos nos gusta cuando llegamos a mejores mediciones, con más detalles y números refinados. Así es como se prueban las teorías y nos ayudan a entender mejor nuestras ideas.

El satélite Planck nos ha entregado un mapa completo del Universo durante el tiempo que estuvo en operación entre los años 2009 y 2013. Sin embargo, este análisis aún no está completado, y es aquí donde este instrumento tendrá que entrar al escenario de la detección de las ondas gravitacionales. La misión Planck aún no revela el análisis de estas medidas, que muy probablemente puedan confirmar o descartar en los siguientes meses los resultados de BICEP2.

Cuando se verifique este importante descubrimiento tendremos a la mano las herramientas que precisarán el paradigma inflacionario. Mientras tanto...¡esperemos a que Planck nos sorprenda por segunda vez!

 

 

Acerca del autor:

Celia Escamilla Rivera es Doctora Europeus por la Universidad del País Vasco y la Universidad de Oxford. Actualmente investigadora visitante en la Universidad de Nottingham, Reino Unido. Su investigación se centra en la interacción entre la cosmología teórica y observacional.

Las cebras se visten de blanco y negro para engañar a insectos detestables

01102014 Cada cebra es diferente. Las rayas son una de las características que les dan identidad individual. Sus patrones ha estado al centro de muchos debates por más de un siglo, y de ellos han surgido muchos argumentos. Algunos investigadores sugieren que las rayas confunden a los depredadores cuando un grupo de cebras huye, mientras que otros sostienen que les ayudan a evitar insectos fastidiosos que succionan sangre.

Quienes se inclinan por el argumento de la confusión a depredadores han utilizado pruebas computacionales utilizando personas que muestran tener problemas para localizar objetos con rayas que se mueven en el monitor. Por otro lado, se han realizado estudios en los que se ha demostrado que los insectos hematófagos prefieren aterrizar sobre superficies con colores uniformes, y no con rayas.

Un grupo de investigadores estadounidenses puso a prueba la hipótesis de los insectos, junto con la que sostiene que las rayas enfrían a los animales y con la que asegura que las hacen más atractivas para sus parejas. Al realizar análisis ecológicos, los investigadores observaron que las variables ambientales de las especies de los insectos y las de las cebras se sobreponen de una manera importante. Dichas coincidencias ecológicas no se ven en las otras hipótesis, ni siquiera las que se relacionan con predadores.

Los autores de dicho trabajo sugieren que los insectos han funcionado como una presión evolutiva para que surgieran rayas en animales como las cebras. Aunque también hostigan a los caballos domesticados que habitan la misma área que las cebras estudiadas, los patrones blanco y negro interfieren en la visión de las moscas y dan un lapso de tiempo de ventaja a las cebras.

La razón por la cual las cebras son susceptibles a los ataques de los insectos se desconoce. Incluso, los investigadores reconocen que el abrigo de las cebras las hace particularmente vulnerables a las enfermedades que los insectos transmiten, y que a veces llegan a ser fatales.

Bibliografía:

Nota fuente en Science |Artículo original en Nature Nota de Historias Cienciacionales

Cómo publicar un artículo de acceso libre en una revista de acceso restringido

Publicado originalmente en SVPOW por Mike Taylor.

Recientemente tuve una conversación con un amigo que está a punto de publicar su primer artículo. El artículo ya pasó las etapas de revisión y está aceptado en una revista de prestigio y de la vieja escuela. No es una revista de acceso libre (open-access, OA) y mi amigo me pidió consejos para saber cómo podría publicar el artículo bajo el esquema de acceso libre en esta revista.

Tuvimos una discusión fructífera y ambos estuvimos de acuerdo en que podría escribir las conclusiones de esa discusión en este blog.

Para publicar un artículo de acceso libre en una revista de acceso restringido existen varias opciones. La primera opción es pagarle a la editorial para que tu artículo sea de acceso libre. Esa es una opción legítima en las revistas “de acceso libre híbrido” (hybrid OA journals), las cuales en este momento son prácticamente todas las revistas de acceso restringido. Pero incluso cuando la revista te invita a hacerlo, no siempre es posible. En este caso, mi amigo no tiene fondos institucionales disponibles para este rubro y realmente no está en posición de pagar tres mil dólares de su propio bolsillo.

La segunda opción es escribir a la revista diciendo que seleccionaste la opción de acceso libre, pero dado que no tienes financiamiento institucional debes solicitar una exención del pago. ¿Funcionará esta opción? Es imposible decirlo a menos que lo intentes. Algunas revistas tienen una política de “no-hay-exención-de-pago”. Rayos, incluso algunas tienen una política de “siempre concedemos las exenciones, pero no las anunciamos”. Mi idea es que la mayoría no tienen una política al respecto, ninguna en absoluto, pero que los editores (quienes son investigadores en su mayoría) tenderán a ser empáticos y apoyarán tu caso. De cualquier manera, no pierdes nada con solicitar la exención de manera amable.

Si eso falla, la tercera opción es usar el addendum SPARC para autores. Al utilizar este instrumento legal (el cual está disponible gratuitamente), no transfieres los derechos de autor a la editorial -algo que la editorial usualmente requiere- sino que les otorgas un permiso de publicación no exclusivo (lo cual es lo único que necesitan). Esto te otorga la libertad de publicar legal y gratuitamente la versión revisada de tu artículo en cualquier otro sitio: en un portal institucional, en tu página web personal o en cualquier otro lugar. Yo nunca he utilizado este recurso pero he escuchado que es ampliamente aceptado.

Si la editorial es tan intransigente como para rechazar el addendum SPARC, la cuarta opción es dedicar tu manuscrito al dominio público, por ejemplo, publicando en arXiv con la declaración de dominio público de Creative Commons. Una vez que esto está hecho, devuelve la forma de cesión de derechos al editor, diciéndole que no hay derechos de autor que transferir. Las editoriales están acostumbradas a tratar con artículos que no tienen copyright, por ejemplo, cualquier cosa que sea autoría de empleados del gobierno federal de los Estados Unidos está en la categoría de “dominio público”. Sus formularios de derechos de autor usualmente incluyen una sección para declararla libre de derechos o del dominio público.

Finalmente, si por alguna razón todas las tácticas anteriores fallan (si la revista simplemente se rehúsa a otorgarte una exención del pago, no acepta el addendum SPARC y rechaza que el trabajo sea de dominio público a menos que sea escrito por trabajadores del gobierno estadounidense -y si a pesar de su evidente hostilidad hacia la ciencia estás aun interesado en que esa revista acepte tu artículo) entonces tienes una última opción: sigue adelante, cede los derechos, y entonces coloca la versión final en PDF en tu página web personal*. Técnicamente no tienes el derecho a hacerlo, pero históricamente nunca ha sido un problema. Se hace de manera rutinaria, especialmente por profesores de la vieja escuela a quienes nunca, ni por asomo, se les hubiera ocurrido que compartir su propio trabajo podría ser un problema.

Sólo para ser claros, no estoy promoviendo esta última opción. Las cuatro primeras opciones son mejores porque están en completo acuerdo con las leyes de propiedad intelectual. Pero cuando te enfrentas a una editorial que simplemente está determinada a prevenir que tu trabajo sea leído, entonces tienes que plantearte si estás más interesado en respetar el copyright o en hacer lo que es correcto. Esta es la situación con muchos de mis primeros artículos, cuando en mis estúpidos días de juventud cedía la propiedad intelectual a las editoriales sin siquiera pensar en ello. Habiéndome metido en eso, me parece que colocar tales artículos disponibles para el público de cualquier manera posible es la menos mala de todas las opciones. Actualmente, sin embargo, nunca escogería esa opción dado que publico mis artículos exclusivamente en revistas de acceso libre.

En resumen:

La opción cero, que no se discute aquí, es que mandes tu artículo a una revista de acceso libre. Así, ninguno de estos problemas hubiera surgido, pero si ya no estás en posición de hacerlo:

1. Si tienes los recursos, úsalos para pagar a la editorial de manera que tu artículo sea de acceso libre.

2. Solicita una exención del pago.

3. Usa el addendum SPARC para autores para mantener la propiedad intelectual sobre tus trabajos y otorga a la revista una licencia para publicarlos.

4. Haz que tu manuscrito sea del dominio público y dile a la editorial que no puedes transferirles la propiedad intelectual de tu trabajo porque no existe propiedad intelectual en ese trabajo.

5. Si todo lo demás falla, de todos modos, haz que el artículo sea accesible para todo el público*.

* Nota del traductor: El texto menciona explícitamente que publicar el artículo en una web institucional o personal sin permiso de la editorial no es técnicamente legal y Taylor no lo recomienda. Recientemente Elsevier, una de las editoriales más importantes de revistas académicas, emprendió acciones legales contra diversas instituciones por violaciones a los derechos de autor. Para más información leer esta nota.

Acerca del autor: Michael P. Taylor es investigador asociado en el Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Bristol. Es un defensor y promotor del Open Access, Open Source y Open Data. Puedes encontrarlo en twitter como @MikeTaylor

La flexibilidad del perfume

04092014 Las plantas con flor embriagan a los insectos polinizadores con aromas que enamoran. Este olor puede ser un arma de doble filo e invitar a muchos comensales.

Si las plantas se llenan de herbívoros, como las orugas, buscarán atraer a insectos que se coman a dichos comensales con la ayuda de señales de olor en sus hojas. Estos podría ser avispas que ponen sus huevos sobre las orugas que comen a la planta, y así matarlas.

Pero no todo es ganancia para las plantas. La combinación de los olores de las flores con los de las hojas reducen su eficiencia mutuamente. He ahí el dilema. ¿Usar energía en la atracción de insectos y en la reproducción, o invertir en la defensa contra los herbívoros?

La acumulación de cambios en el tiempo ha llevado a que las plantas con flor ajusten sus esencias aromáticas a sus necesidades en cualquier momento, y así atraer a un insecto polinizador de una manera más enfocada.

En una investigación llevada a cabo por investigadores de instituciones suizas e italianas, los científicos observaron la reacción de la Brassica rapa, una planta cuya flor es comestible, cuando fue infestada de herbívoros. Los autores del trabajo demostraron que después de que los parásitos invadieron la planta, ésta redujo su aroma floral y comenzó a emitir señales aromáticas provenientes de sus hojas.

Los investigadores aseguran que disminuir el aroma floral hace a la planta menos atractiva a los insectos que la polinizan, y más atractiva para los animales que matan a los herbívoros. Una vez que la planta ya tiene a muchos de los segundos, produce más flores para compensar la pérdida del atractivo, y así tener más polinizadores.

Este es un ejemplo de las interacciones ecológicas entre plantas y polinizadores. Es evidencia de que los aromas florales son parte del intercambio con otros olores, todos con consecuencias para la planta. Y, sobre todo, de la flexibilidad de las plantas para adaptarse a su medio.

Bibliografía:

Nota fuente en EurekAlert! |Artículo  en New Phytologist| Nota de Historias Cienciacionales

Bienvenido el planeta enano más lejano del sistema solar



04082014 Después de aquella acalorada discusión que le quitó a Plutón su categoría de planeta, la Unión Astronómica Internacional dejó muy claro qué era un planeta y qué no. Muchos reconocen que la decisión de la Unión fue acertada a la luz de los nuevos descubrimientos. En 2005, se descubrió un objeto más masivo que Plutón dentro del Sistema Solar: Eris. Pronto, los astrónomos se dieron cuenta que había una multitud de objetos más allá de la órbita de Neptuno lo suficientemente grandes para que sean esféricos por su propia gravedad (y, por lo tanto, no sean considerados sólo satélites), pero no lo suficientemente grandes para limpiar su órbita de otros cuerpos (el criterio para ser considerado planeta). Estos cuerpos se llaman planetas enanos trans-neptunianos. Los astrónomos parecen estar en lo correcto en sus predicciones, pues se han seguido encontrando más y más probables planetas enanos transneptunianos. Esta semana, se confirmó el descubrimiento del planeta enano más lejano del Sol que se haya observado hasta ahora.

Astrónomos del Observatorio Gemini, en Hawai, hicieron observaciones detalladas y análisis de este objeto descubierto en 2012. Esto les llevó a concluir que el llamado 2012 VP113 es realmente un planeta enano (casi doce veces más pequeño que la Luna) y que es el más lejano descubierto hasta ahora. De hecho, sólo se conocía otro planeta enano, llamado Sedna, que rivaliza en distancia desde el Sol con 2012 VP113. Tanto Sedna, descubierto en 2003, como 2012 VP113 (al cual se le llama temporalmente “Biden”, por el vicepresidente actual de los EUA, Joe Biden) se encuentran en la región interior de la nube de Oort, una colección de cuerpos de roca y hielo que llega hasta casi un año luz del Sol, considerada la última frontera del Sistema Solar llegando más allá de 50 veces la distancia de la Tierra al Sol.

Plutón, y otros probables planetas enanos, se encuentran en el llamado “cinturón de Kuiper”, que se extiende desde la órbita de Neptuno hasta la nube de Oort. Es en ese cinturón en el que se han encontrado muchos objetos que probablemente sean planetas enanos, pero Sedna y 2012 VP113 son los únicos dos confirmados que traspasan esa frontera.

El descubrimiento de 2012 VP113, que en su punto más cercano al Sol está a casi 12 mil millones de kilómetros (80 veces la distancia de la Tierra al Sol), es un indicio de que probablemente existen muchos más planetas enanos allá afuera, y que Sedna no era un garbanzo de a libra. Es probable, según las declaraciones de los descubridores en una entrevista para la revista Nature, que muy pronto se confirme la naturaleza de seis cuerpos estelares más, pero podría haber miles. Uno de ellos podría ser un planeta incluso más grande que la Tierra.

Bibliografía:

Nota fuente en Science Daily|Aquí la cobertura de Nature | Nota de Historias Cienciacionales

¿Con cuántos habrá tenido sexo?

No, esta pregunta no es para que usted nos la conteste, querido lector. Es en realidad una pregunta que la araña macho australiana se hace cada que ve a una pareja en potencia.La araña hembra de la especie Argiope keyserlingi tienen dos estructuras comparables a la vagina de las mujeres. Cada una se localiza en cada costado de sus cuerpos. En ellos, los machos depositan su esperma utilizando el equivalente al pene humano. Argiope_keyserlingi

 

Después del encuentro sexual, los machos cortan su órgano y así sellan para siempre el orificio genital femenino. No se preocupe, estimado lector, pues cada macho tiene dos equivalentes del pene. Pero deshacerse de una de sus partes masculinas tiene una desventaja: podrá tener sexo de nuevo si su órgano restante está en el mismo lado que el de la hembra. Es decir, si el macho con un pene en el lado izquierdo encuentra a una hembra con el orificio izquierdo abierto, podrá copular con ella.

Si un macho se le acerca a una hembra que no es compatible de lado o que ya fue “sellada” dos veces, pierde su tiempo y corre el riesgo de que una hembra preñada y hambrienta se lo coma. Ante dicho peligro, los machos tienen un as bajo la manga. El macho utiliza feromonas presentes en la telaraña para detectar cuántas parejas ha tenido una hembra en potencia.

Gracias a esta detección, los machos eligen a aquellas que han tenido menos amantes. Los machos tienden a escoger a una hembra con un solo ex amante entre el 75% y 90% de las veces, comparado con aquellos que se han apareado dos veces. Lamentablemente, su sentido arácnido tiene sus límites. Esta detección no les informa qué orificio está vacío.

Un dato adicional es que cuando a los machos se les coloca con una hembra “virgen”, sólo copulan con ella una vez y reservan su segundo órgano sexual para otra hembra. Esto sugiere que los machos son polígamos, a diferencia de otras especies del mismo género, quienes tienden a quedarse con una pareja.

Bibliografía:

Artículo original | Nota en Science | Imagen | Artículo original en el Blog de Historias Cienciacionales

Inspiración y bipolaridad, una pareja explosiva.

mosVincent Van Gogh decía que, para él, el trabajo era absolutamente necesario. No lo podía detener y no le importaba nada más. Probablemente hubiera estado de acuerdo con Pablo Picasso en el sentido de que es deseable que la inspiración nos encuentre trabajando. La inspiración es frecuentemente asociada con el arte.También es cierto que muchos artistas han descrito experiencias personales de manía y depresión, lo que ha generado una asociación entre la creatividad y el desorden de bipolaridad. De acuerdo con una nueva investigación, las personas que presentan un alto riesgo de desarrollar bipolaridad tienen fuertes experiencias de inspiración.

Los autores de dicho trabajo sostienen que las personas con trastorno bipolar le dan un alto valor a la creatividad para describir su condición. De hecho, se ha visto que aquellos tratamientos que puedan comprometer su creatividad son rechazados por los pacientes.

Para el estudio,  investigadores de la Universidad de Yale, en Estados Unidos, y la de Lancaster, en Reino Unido, le pidieron a 835 estudiantes de licenciatura de respectivas instituciones que llenaran un cuestionario en línea. Así, se pudo conocer su riesgo de bipolaridad utilizando una medida que captura cambios episódicos emocionales, de comportamiento y energía. Además, completaron otro cuestionario generado por los investigadores para explorar sus creencias sobre la inspiración, particularmente sus fuentes, ya fuera individuales o provenientes del ambiente. Los resultados mostraron que aquellos estudiantes que obtuvieron un alto riesgo de presentar el trastorno bipolar también presentaron un nivel alto de inspiración, cuya fuente provenía de ellos mismos.

Los investigadores mencionan que, a pesar de que este patrón es consistente y que la inspiración y el riesgo de bipolaridad están relacionados, es necesario explorar otras variables para obtener una imagen amplia que lleve a más investigaciones con pacientes.

Bibliografía:

Artículo Original en PLOS | Nota fuente en Science Daily | Imagen | Nota original en el Blog de Historias Cienciacionales

¡Bienvenidos a la Tierra de las Ondas Gravitacionales Primordiales!

¡¿Qué se puede decir después de haber vivido la semana más excitante en el campo de la cosmología?! Después de la noticia que dio una vuelta al mundo el lunes pasado a las 9 am (hora del D.F., México): ondas-1

¡Las ondas gravitacionales han sido detectadas y están para quedarse! Permítanme darles un breve recorrido sobre este suceso y las nuevas fronteras que conllevarán sus resultados.

Todo comenzó con un anuncio oficial de prensa del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian(spaceref):

Este Lunes 17 de marzo, hora del este, los astrónomos anunciarán un “gran descubrimiento”.

Sin embargo, dicho anuncio no reveló evidencia de qué se trataba el “descubrimiento” realmente. Y los rumores en la comunidad científica empezaron...

Claro que  al conocer cosmólogos o teniendo amigos de dicha área en Facebook, Twitter, o cualquier otra red social, el rumor empezó a esclarecerse: el experimento en el polo sur BICEP2 (Background Imaging of Cosmic Extragalactic Polarization, por sus siglas en inglés) que cuenta con el trabajo de 47 investigadores de varios países y dirigidos por John Kovac, ha detectado señales de ondas gravitacionales.

¿Qué son las ondas gravitaciones? y ¿cuál es la importancia de su detección? Estas preguntas serán reveladas más adelante, pero primero permítame mencionar la importancia por la cual esta noticia es extraordinaria: la detección de éstas señales extrañas provenientes del espacio daría una enorme e importante pista de lo que pasó en los primeros momentos de la Gran Explosión (o Big Bang) que dio origen a nuestro universo.

BICEP-1

Así se ve el BICEP-2

De la misma forma que el electromagnetismo predice la existencia de ondas electromagnéticas, la Relatividad General propuesta por Albert Einstein en 1915 predice la existencia de ondas gravitacionales, las cuales pueden verse como perturbaciones en el espacio-tiempo y que se propagan a la velocidad de la luz. Explicar la ciencia de las ondas gravitacional requeriría unas líneas extras a esta noticia, pero invito al lector a que disfrute de 3 minutos sobre este fenómeno en el Universo con este vídeo.

Continuando con esta noticia impactante, es interesante mencionar que además de encontrar vida en otros planetas o detectar la materia oscura, se podría pensar que no hay descubrimiento plausible más importante que éste para ampliar nuestro entendimiento del Universo. Y por supuesto, muchos consideran que es uno de los más grandes descubrimientos desde la presentación de la energía oscura.

Una idea que debemos tener en mente es que el descubrimiento no indica que las ondas gravitacionales existen -claro que existen-. La gran noticia es que ahora tenemos la evidencia experimental de ese algo que pasó justo cuando nuestro universo nació. Y de la mano de este descubrimiento, tenemos la teoría de la inflación cósmica, una hermosa teoría que describe ese instante del Universo y que explica por qué lo vemos al mismo tiempo grande y muy parejo en todas direcciones. Esta idea fue propuesta en 1979 por Alan Guth, aquí vemos en sus apuntes como se resolvía el problema de la teoría de la Gran Explosión:

ondas-2

En resumen, en épocas muy, muy tempranas (aún no estamos seguros cuándo exactamente, pero ha sido plausible considerar 10-35 segundos o menos antes del tiempo de Planck, que es la unidad de tiempo más pequeña que puede ser medida y es de alrededor de 10-43 segundos), el Universo pasó por una fase de expansión acelerada por alguna razón u otra. Existe una amplia variedad de modelos que describen cuál pudo haber sido dicha fase; y descubrir cuál es el modelo adecuado es el pan de cada día de los cosmólogos. Pero claro, el efecto básico de la idea de la era inflacionaria suaviza mucho las cosas: elementos como la densidad de las perturbaciones (las cuales al colapsar gravitacionalmente formaron las galaxias, grupos de galaxias y super agrupaciones de galaxias), la curvatura espacial, y ciertas reliquias de esa época quedan diluidas. Claro que, según la mecánica cuántica, no podemos suavizar estas cosas completamente. Sin prolongar estas ideas, la inflación ciertamente hace predicciones crudas: el universo es aproximadamente homogéneo, y la curvatura del espacio es muy pequeña. Pero las perturbaciones que aparecen en dicho escenario proveen información aún más específica y cualitativa, y ofrecen una esperanza tangible de que estamos aprendiendo más de la era inflacionaria.

Hay dos clases de perturbaciones que esperamos ver: el campo “inflaton” y las “ondas gravitacionales”. No sabemos qué campo llevó a cabo la inflación, es por ello que le llamamos inflaton y tratamos de determinar sus propiedades con base en observaciones. Y por supuesto, hay fluctuaciones cuánticas en el campo gravitacional: las ondas gravitaciones o gravitones. Esta idea fue propuesta a principio de los años 80 y justo después de que la teoría inflacionaria fuera publicada.

Las ondas gravitacionales son interesantes por las siguientes razones: primero, sabemos que deben estar ahí; segundo, existe un proceso por el cual podemos separar las ondas gravitacionales de las fluctuaciones de la densidad usando la polarización de la radiación cósmica de fondo, es decir, podemos separar la señal de estas ondas, las cuales tienen forma de remolinos en la polarización de la luz más antigua del universo y que éstas sean polarizadas significa que en su movimiento de propagación se mueven de una manera específica en un plano dado. Finalmente, las ondas gravitacionales podrían revelar un número mágico: la densidad de energía del Universo durante la era inflacionaria.

Usualmente, un mapa de la polarización de la radiación cósmica de fondo toma la forma de pequeños segmentos de líneas en el cielo. Si uno tiene polarización en un punto específico, esa es toda la información disponible; pero si uno tiene un mapa de polarización sobre una determinada área, se podría descomponer en lo que llamamos modos E y modos B, y son éstos últimos el resultado de las perturbaciones de las ondas gravitacionales. En la imagen 3 tenemos el mapa obtenido por BICEP2 donde vemos como giran las flechitas haciendo espirales en algunos sitios según los cambios de temperatura. Podemos conocer la medida del efecto los modos B a través de un parámetro al que denominamos “r” (tensor-to-scalar ratio, en inglés). Si r=0, quiere decir que no se observan estas ondas gravitacionales. Es aquí donde el rumor de la semana pasada y el ahora descubrimiento confirmado recae: el experimento BICEP2 ha encontrado signos de los modos B de las ondas gravitacionales primordiales con r=0.2 como se observa en la Imagen 4. Los resultados oficiales fueron publicados en http://bicepkeck.org.

ondas-3

ondas-4

Pensemos por un momento lo que este descubrimiento quiere decir. Las ondas gravitacionales son producidas por la inflación, y ahora que se han detectado tenemos los datos que describen el proceso físico a escalas un poco más abajo que las de Planck. Actualmente, nuestro conocimiento empírico del universo temprano se extiende a escenarios cerca de un segundo después de la Gran Explosión, por supuesto, cortesía de la época de nucleosíntesis, etapa del universo temprano que duró alrededor de tres minutos y dio origen a la formación de elementos ligeros, como por ejemplo: el hidrógeno.

La predicción de las ondas gravitacionales es una de las grandes palancas que tenemos para decir que la inflación realmente ocurrió. Y ahora que BICEP2 ha publicado sus resultados es seguro que afectará nuestras ideas de cómo pensamos que fueron los primeros momentos de la historia de nuestro Universo. Es por lo cual hasta este punto se podría pensar en el fin del mundo como lo conocemos: primero, con estos resultados sabemos que la era de inflación realmente ocurrió. Segundo, sería prueba de que la gravedad cumple con los preceptos de la mecánica cuántica y podría ser unificada con las otras fuerzas que aparecen en la naturaleza Tercero, tenemos un valor numérico que indica la escala de energía a la cual ocurrió la época inflacionaria. Y por último, muchos modelos teóricos alternativos a la inflación y propuestos hasta el momento quedarían en el olvido. Mencionemos también que hay más de un pilar en la historia de la teoría inflacionaria: tenemos en una columna a Alexei Starobinski con su espléndido artículo publicado en la Journal of Experiment and Theoretical Physics Letters en 1979, en otra a Andrei Linde con su artículo publicado en Physics Letters B en 1982 y el dúo Andreas Albretch y Paul Steinhardt con su ideas plasmadas en la revista Physical Review Letters de 1982. No pasen desapercibidos estos héroes de la idea de la época inflacionaria, que seguramente serán los rostros de muchos comentarios en la próxima reunión del comité del Premio Nobel.

No olvidemos que actualmente existen muchos experimentos en competencia, por ejemplo la Misión Planck, la cual dio relevantes resultados precisamente hace un año. Cada uno de ellos está trabajando muy rápidamente para decirnos si estamos en el camino correcto a describir el Universo en el que vivimos.

Mientras tanto en la comunidad científica los rumores continuan: ¡suenan campanas para el Premio Nobel de Física 2014! Cerremos este breve artículo con un video emotivo de  las reacciones de Andrei Linde y su esposa Renata Kallosh al recibir la noticia de este descubrimiento:

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Acerca de la autora:

Celia Escamilla Rivera es Doctor Europeus por la Universidad del País Vasco y la Universidad de Oxford. Actualmente investigadora visitante en la Universidad de Nottingham, Reino Unido. Su investigación se centra en la interacción entre la cosmología teórica y observacional.

¿Por qué el cielo de «El grito» es rojo?

Uno de los argumentos que explican el color del cielo de tan famosa pintura es la explosión del volcán Krakatoa, una década antes de que Edvard Munch lo creara. Esto se debe a que las gotas de ácido sulfúrico que son arrojadas a la atmósfera durante las erupciones dispersan la luz azul y crean crepúsculos de un carmesí vívido. De hecho, los colores cálidos pueden teñir las puestas de Sol de todo el mundo por muchos años, aun cuando la erupción inicial haya acabado. "El grito", de Edvard Munch.

El pintor noruego no fue el único que captó un cielo rojo en sus pinturas. En 1818, el alemán Caspar David Friedrich creó «Mujer frente al sol poniente», dos años después de que sucedieran un gran número de erupciones volcánicas; fueron tantas que a éste se le conoció como "el año sin verano" porque las partículas volcánicas reflejaban la luz del Sol. ¿Será que hay una conexión en este sentido entre todas las pinturas con cielo rojo, realizadas entre el año 1500 y 2000?

Sin importar el estilo del pintor, investigadores de diferentes instituciones –principalmente griegas– analizaron una centena de obras pictóricas realizadas en 500 años y buscaron una relación con registros de erupciones volcánicas. Los investigadores observaron que aquellas pinturas creadas poco después de erupciones volcánicas tienen cielos más rojos que aquellas que fueron realizadas en periodos de actividad volcánica baja.

Los resultados de este trabajo coinciden con los niveles de otros contaminantes atmosféricos que han sido recolectados, por ejemplo, en los núcleos de hielo. Debido a que éstos últimos indicadores dan una evidencia limitada para temporadas cortas de tiempo debido a su escasez, los autores de este trabajo esperan que su estudio dé a los expertos en clima un espectro amplio de datos novedoso y colorido, capaz de llenar huecos de información.

Bibliografía:

Artículo originalNota fuente en Science | Imagen | Nota original en el Blog de Historias Cienciacionales

Los anillos de un Centauro

Asteroide-Cariclo  

En la mitología griega, los centauros son seres salvajes con el cuerpo y las piernas de caballo y la cabeza, brazos y torso de humano. Los centauros se asocian comúnmente con un comportamiento irracional y visceral, son animales supersticiosos y miran al cielo con frecuencia para determinar su destino de acuerdo con la posición de los objetos celestiales. Poco saben los centauros descritos por la mitología griega que allí mismo, en el cielo al que miran antes de tomar sus decisiones, existe un grupo de objetos bautizados en su honor. Hablando en términos astronómicos, los centauros son cuerpos celestes que orbitan alrededor del Sol entre las órbitas de Júpiter y Neptuno y cuyo comportamiento se parece a veces al de los asteroides y a veces al de los cometas (la naturaleza híbrida de los centauros griegos está presente). A diferencia de los planetas, los cuales tienen órbitas elípticas definidas, la órbita que siguen los centauros es errática, igual que el errático camino de los centauros mitológicos, debido a la influencia de la gravedad de los planetas.

Uno de los centauros mitológicos más importantes es Queirón, quien se distingue de sus congéneres por ser racional y sabio. Queirón tuvo por esposa a la ninfa Cariclo, quien le ayudó activamente en la educación de dos héroes griegos: Jasón y Aquiles. Y es de Cariclo de quien hablaremos en este blog.

Cariclo y Queirón son los dos centauros (astronómicos) de mayor tamaño conocidos hasta el momento, tienen un diámetro de 250 y 230 Km respectivamente. Comparado con nuestra Luna, Cariclo es aproximadamente 14 veces más pequeño y tarda 63.17 años en completar una vuelta alrededor del Sol. Cariclo fue descubierto en 1997 y durante este tiempo las observaciones realizadas a este centauro fueron desconcertantes, pues a veces se observa una disminución inusual en el brillo que refleja. Además, aunque ya se había detectado la presencia de hielo en este centauro, en algunas observaciones no se detectaba hielo por ningún lado. Cariclo era un misterio y un desafío para los astrónomos, pero esa historia acaba de dar un giro inesperado: un grupo multinacional formado por investigadores de más de diez países formaron una red de observación espacial compuesta por distintos telescopios para observar la ocultación de una estrella debido al paso de Cariclo. Las ocultaciones son fenómenos frecuentes y se refieren a la disminución del brillo de una estrella por el tránsito de un cuerpo opaco entre la estrella y el observador. En este caso se dispuso a una serie de telescopios localizados en América del Sur para observar la ocultación de la estrella UCAC4 248-108672. Los resultados que se obtuvieron fueron sorprendentes, pues además de la disminución del brillo que se esperaba debido al tránsito de Cariclo, se observaron otras cuatro disminuciones en el brillo de UCAC4.

La primera explicación que se puede ofrecer para este resultado es que Cariclo posee cuatro satélites, pero la disminución del brillo de la estrella debido a estos "satélites" sugeriría que existen dos pares de satélites idénticos y que además están perfectamente alineados con Cariclo, lo cual es una explicación muy poco probable. La segunda explicación, la cual es mucho más interesante y probable, es que Cariclo posee dos anillos similares a los que se conocen para Saturno. Hasta ahora, los anillos sólo se conocen para cuatro grandes planetas: Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno y se creía que una condición para la formación de los anillos es que la masa del planeta al que orbitan fuera tan grande que por efecto de su gravedad lograra mantener en órbita alrededor de él a distintos objetos de diámetro minúsculo o incluso partículas de polvo estelar o hielo. Por ello el descubrimiento de los anillos alrededor de Cariclo resulta relevante, pues su tamaño y masa son muy pequeños y contradicen a nuestra idea de que los anillos sólo pueden formarse alrededor de gigantes gaseosos como Saturno. Los anillos de Cariclo poseen un ancho de 6.5 y 3.5 Km y han sido llamados Oiapoque y Chuí, nombre de dos ríos que cruzan Brasil, país de origen de Felipe Braga-Ribera quien es el líder del equipo que realizó el descubrimiento. La presencia de dos anillos, y más específicamente la distancia que separa a estos anillos, sugiere también que Cariclo posee un satélite pequeño, el cual podría actuar como luna "pastora" al confinar y definir a Oiapoque y Chuí.

Ahora bien, de acuerdo con las mediciones de la ocultación de UCAC4, también fue posible proponer que la inclinación de los anillos es tal que algunas veces lo vemos de frente y otras veces de canto. Si el hielo que se ha detectado en Cariclo está contenido en los anillos, esto explicaría por qué el brillo del centauro aumenta y disminuye gradualmente (en función de la inclinación relativa de los anillos respecto a nosotros) y por qué a veces detectamos el hielo y a veces no. Respecto a la formación de los anillos de Cariclo, se cree que son los restos de una colisión que sucedió a muy baja velocidad entre Cariclo y tal vez otro asteroide. Sabemos que si esta colisión ocurrió, debió ser a velocidades bajas porque un choque con mayor fuerza hubiese lanzado a los restos de la colisión lo suficientemente lejos para escapar del campo gravitacional del centauro, pues aunque es el más grande de los centauros observados hasta ahora, es realmente pequeño: tan sólo el lago Ontario, el menor de los grandes lagos Norteamérica, mide 300 Km de largo.

Además, el descubrimiento de los anillos de Cariclo nos ofrece la posibilidad de conocer nuestros orígenes, pues nos otorga la posibilidad de estudiar a las etapas primigenias de nuestro sistema solar, en el cual la nube de polvo y materia estelar, similar a la composición de los anillos de Cariclo, fue condensándose hasta formar a los planetas,  incluido el nuestro.

Levanta los ojos al cielo nocturno, allá arriba, en un sitio lejano, los centauros siguen su rumbo errático y nos invitan a explorar misterios que esperan ser resueltos, ¿te animas a descubrirlos?

Acerca del autor:

Gustavo Rodríguez Alonso es estudiante del Doctorado en Ciencias Bioquímicas de la UNAM. Su proyecto está enfocado en el estudio de los genes que controlan el desarrollo de la raíz en las plantas cactáceas. Puedes encontrarlo en twitter como @RodAG_ o en su blog personal.

La conciencia reflejada

25marzo La identidad siempre ha sido generadora de pasiones; se vincula a lo que nos gusta, lo que hacemos, lo que permitimos y se resume en lo que somos. También, a gran escala, ha sido causa de guerras, así como de las cosas más sorprendentes que ha creado la humanidad. El reconocernos a nosotros mismos y el reconocer a los demás. La capacidad de convertirnos en el objeto de nuestra propia atención, diría Gordon Gallup, quien ha investigado la conciencia en primates desde hace mucho tiempo. El decidir y descubrir cómo es ese yo, que tiene una estrecha implicación con el quiénes somos nosotros y con ese pequeñito y lindo concepto que llamamos empatía.

Ésta importante característica, la capacidad de reconocernos, ha sido una de las piezas clave para separarnos del resto de los animales. “Somos animales conscientes, diferentes, especiales”, decimos. Pero, ¿realmente somos los únicos o existen otras especies que se reconocen a sí mismas? Ésta corta y preciada duda se coló en la investigación de biólogos, antropólogos y psicólogos desde hace tiempo, pero no fue sino hasta 1970, en la Universidad de Tulane, Nueva Orleáns, que Gordon Gallup respondió con un contundente y claro “sí”: los chimpancés también se reconocen a sí mismos.

¿Cómo lo demostró? Con espejos. Cuando colocaron a distintos chimpancés frente al espejo, comenzaban a explorar partes de su cuerpo, rascarse comida de entre los dientes, sacarse los mocos o hacer burbujas de baba. Además, Gordon observó su reacción cuando les pintaba marcas en la cara: éstos, al verse en el espejo, las trataban de borrar. “¡Hemos encontrado un chimpancé que se reconoce a sí mismo!”, habría pensado el investigador. Chimpancé al cual probablemente no le guste esa nueva mancha roja en su frente. Podrá sonar como un experimento sencillo, pero sólo otros pocos primates (como los orangutanes y los bonobos) lo han logrado, aun cuando se ha intentado varias veces y de diversas formas. Es algo bastante especial que podría indicar la posible presencia de conciencia, a la vez que podría desbancar al ser humano de su autoproclamado trono en el reino animal.

Pero, ¿aquí termina todo? ¿Los grandes simios se reconocen a sí mismos y el resto del mundo vivo no tiene idea de quién es? Por suerte, la cosa no acaba aquí. Tenemos que dejar el siglo XX atrás para llegar al siguiente descubrimiento relevante en auto-reconocimiento animal. Sigamos con dos señoras fabulosas: Diana Reiss y Lori Marino. Ellas decidieron intentarlo con unos animales que hace tiempo se dicen inteligentes: los delfines. En particular, la especie Turciops truncatus (habitante de casi todos los mares, incluidas mis natales aguas mexicanas).

Para hacer sus experimentos, se toparon con algunos problemas: los delfines no tienen manos como los primates para poder explorar su cara al ver reflejada una marca y, además, son animales mucho más grandes que viven bajo del agua. Ingeniosas como ellas solas, idearon el siguiente plan: dos delfines, dos experimentos, tres tanques de agua, varios espejos con diferentes capacidades reflectoras, cámaras de video, un método de marcas con tinta y marcas falsas y cuatro observadores entrenados. Una vez montado el experimento dentro del Acuario de Nueva York, en Brooklyn, hicieron los siguiente:

1. Marcaron falsamente al delfín con un plumón sin tinta (para no dejar marca pero sí una sensación). Observaron qué hacía en el tanque con espejos.

2. A ese mismo delfín lo volvieron a marcar, esta vez con tinta. Observaron.

3. Finalmente volvieron a hacer la marca falsa. Y observaron.

Tras horas de filmación y conteos vieron que el delfín buscaba los espejos que lo reflejaban mejor para poder explorar su cuerpo con la mirada, con el objetivo de encontrar la marca. Eso no es todo. Vieron que el delfín no dedicaba mucho tiempo a observarse cuando había sido marcado de manera falsa, pero pasaba más tiempo buscando marcas falsas una vez que ya había sido marcado con tinta previamente; al no descubrir marca alguna, se iba.

Los resultados que publicaron Diana y Lori en 2001 comprueban que un animal (bastante diferente a nosotros) tiene características que hacíamos exclusivas de los primates. ¡Los delfines Turciops truncatus también pueden reconocerse a sí mismos! Fue así que se demostró que ésta peculiar capacidad ha surgido, por lo menos, dos veces en la historia de la vida. Cosa sorprendente, si consideramos que hay 90 millones de años de separación entre delfines y chimpancés.

Todavía no tenemos claro porqué pasó esto ni tampoco quién más puede saber qué es; probablemente, animales como las orcas, la ballena jorobada y muchas aves (por ejemplo la urraca ya está dentro del grupo de quienes se reconocen). Se necesitaría crear un experimento que permita trabajar con animales de varias toneladas o con características muy diferentes a la nuestra: no todos los animales tienen manos y un par de ojos al frente, u ojos siquiera. ¿Y porqué no intentar con algún invertebrado? El yo puede estar en muchos de los animales que nos rodean y la inteligencia puede no ser algo tan especial como nos hicieron creer.

Todos los descubrimientos de inteligencia y cultura animal, junto con la voluntad de muchas personas como Jane Goodall (la primera investigadora en reportar el uso y elaboración de herramientas en vida silvestre por chimpancés), Steven Wise (un abogado enfocado en derechos animales) y la ya mencionada Lori Marino –quien es investigadora en la Universidad de Emory, Atlanta– condujeron a la creación del Nonhuman Rights Project (Proyecto para los Derechos de los No-humanos), que busca cambiar legalmente el término de objetos por el de personas en varias especies de animales, y así concederles libertad, integridad y dignidad, entre otros derechos. Cambiar qué son por quiénes son.

Lori es el rostro científico de la organización ya que se ha dedicado a investigar sobre inteligencia animal, evolución de cetáceos y las dimensiones éticas de las relaciones de humanos y no-humanos, como pueden ser las terapias supuestamente sanadoras con delfines. En 2011, Lori y sus amigos (otros investigadores del área) redactaron la “Declaración de los Derechos por los Cetáceos” en la Universidad de Helsinki, Finlandia, la cual aboga por la libertad, la no-propiedad y el respeto de las ballenas, delfines y marsopas, de sus familias, su cultura y su ambiente.

Sus investigaciones y activismo ya están teniendo consecuencias del otro lado del mundo. En 2013, el gobierno de India, tras presiones de la población que no quiere delfinarios en su país, prohibió el uso de cetáceos (delfines, ballenas y marsopas) para entretenimiento, así como su captura en cualquier lugar de India.

La próxima vez que veamos un show con delfines acordémonos de Lori y sus amigos humanos y no-humanos. Preguntémonos no qué son, sino quiénes son, y si realmente deberían estar viviendo ahí.

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Esta es la primera colaboración de Jerónimo Sainz de Agüero con Historias Cienciacionales. Jero tiene dos gustos en la vida: la biología y la cerámica. Sobre la primera, es tesista de licenciatura y estudia las bases moleculares de la evolución de la inteligencia en cetáceos y primates. Sobre la segunda, maneja su propio taller de cerámica, llamado El Engaño (casa-cerámica). Pueden echarle un ojo a sus creaciones aquí. Jero también disfruta del bailongo y la risa.

Bibliografía:

Artículo original de Gordon Gallup sobre sus chimpancés | Primates en acción frente a un espejo | El artículo de Diana y Lori sobre auto-reconocimiento en Turciops truncatus | ¡Aquípuedes ver a los delfines explorándose! | Non-Human Right Project |Declaración de los Derechos de los Cetáceos  | Nota en el blog de Historias Cienciacionales

Explora de cerca la Luna con la mejor resolución hasta hoy

marzo29 ¿Por qué no, en lugar de espiar la casa de tu ex desde Google Earth, exploras un poco de la superficie de la Luna con la mejor resolución que se ha visto?

La NASA ha puesto en línea y de manera accesible para todo público un mosaico del polo norte de la Luna, creado a partir de 10,581 imágenes tomadas a lo largo de cuatro años por el Orbitador de Reconocimiento Lunar (LRO, por sus siglas en inglés).

El proyecto se pensó para elegir posibles sitios de futuros alunizajes y para poder estudiar más a detalle el terreno lunar. La imagen tiene una resolución que alcanza dos metros por pixel, lo cual genera una imagen de poco más de 930 mil pixeles cuadrados. Es decir, según dice el comunicado de la NASA, si se imprimera la imagen en la resolución regular de una revista impresa, esta sería tan larga como un campo de futbol americano.

No te recomendamos que la intentes descargar completa, porque requiere cerca de 3.3 terabytes de espacio. En lugar de eso, puedes explorarla pedazo a pedazo desde la comodidad de tu sillón, para ir elegiendo el cráter que visitarás cuando (con suerte) se popularicen los viajes a nuestro satélite.

Bibliografía:

Comunicado de la NASA| Imagen de la Luna |Nota en el blog de Historias Cienciacionales

El olvido te sienta bien

  olvido

Benjamin Franklin, uno de los fundadores de Estados Unidos, pedía que se le enseñara para así poder recordar. Si sólo le decían las cosas, las olvidaba. Lo que este hombre del siglo XVIII no sabía es que eliminar información innecesaria de nuestro cerebro es un evento que facilita mantener la plasticidad en este órgano y evitar el desarrollo de desórdenes mentales. ¿Será que las proteínas dentro de nuestras neuronas tienen algo que ver con nuestra memoria y olvido?

Franklin pidió que en su epitafio se leyera que ya "era comida de gusanos". Quienes conformamos Historias Cienciacionales no sabemos qué especie es la que se sirvió un buen banquete de los restos de este ilustre estadounidense. Pero si se trataba de una especie que ha servido de conejillo de indias para muchos experimentos, la de Caenorhabditis elegans, y le cambiamos algunos genes, podremos responder nuestra pregunta.

A estos gusanos les quitaremos la proteína musashi. Esta molécula es responsable para la función de las conexiones entre neuronas del cerebro. También evita que se produzcan otras proteínas que favorecen que la comunicación se estabilice, fenómeno importante en el proceso de aprendizaje y olvido.

En un primer experimento, veremos que nuestro grupo de gusanos modificados genéticamente tendrán las mismas habilidades aprendidas que aquellos intactos. Sin embargo, con el tiempo, los mutantes serán capaces de recordar información mejor que el otro grupo. Esto significa que sin esta proteína, se es menos olvidadizo. Además, aquellos gusanos que sí la tienen presente, perderán la memoria con más facilidad. Estos resultados son un argumento más para mostrar cómo la memoria y el olvido no son eventos secundarios, sino que hay causas directas –en este caso, moleculares– que los desencadenan.

Con trabajos como estos, se echa luz sobre los mecanismos moleculares que existen en el cerebro para poder olvidar. Así, se facilita el conocer las causas de desórdenes mentales involucrados con la memoria o la falta de ésta. Aún queda un largo camino para poder llegar a conclusiones más generales y para estar más cerca de medicamentos que prevengan la descontrolada pérdida de memoria.

Lamentablemente, no tenemos la posibilidad de decirle al señor Franklin sobre los avances en esta materia para que pueda olvidarlos. Al menos, nos quedamos tranquilos porque el proceso de aprendizaje en este tema continúa. Y, como también decía el hombre que tuvo problemas de sobrepeso, involucrarnos en este tema –y en todos– es la única manera para aprender.

Bibliografía:

Artículo original en Cell |Nota fuente en Science Daily| Nota en el blog de Historias Cienciacionales